Descubrirse a sí mismo
Autoetnografía de un urbanita
La oportunidad para elaborar esta autoetnografía vino en el año de 2020, cuando la terrible pandemia de COVID-19 nos enclaustró en nuestras casas. Fue entonces cuando hallé las condiciones para desempolvar, leer y sistematizar toda la documentación que había venido acumulando y me fue posible empezar a redactar un escrito de largo alcance. El trabajar en el espacio doméstico me proporcionó las condiciones ambientales para dedicar días completos a la tarea y así poder finalizarla en el transcurso de doce meses. De esta manera, concluí el escrito en el año de 2021, me acercaba a los sesenta años, al probable retiro laboral y por tanto podía considerar que había un ciclo de vida completo para narrar: con sus altibajos y sus claroscuros.