Camino al andar
Caminar la vida para compartir el viaje, encontrar momentos y senderos, tener hijos, crecer árboles, escuchar el viento en diversas latitudes y escribir, entregar el privilegio de compartir los espacios, la existencia, agradecer las amistades, la compañía, guardar memoria y testimonio y presencia y registrar la experiencia con los otros, los actores involuntarios. Preguntar “¿Es usted Cri Cri?”, contar que “En un barrio de Madrid que se llama El Rastro”, cantar “una canción que se llama Despierta Paloma” o una canción "de las caras”. Recordar rudas atmósferas: “¿Son las diez de la noche, sabe usted dónde están sus hijos?”, “Apague la luz y escuche”. Y después de un largo camino decir “ni lloré, ni lloramos”, y siempre con música, con personajes convocados por la casualidad, y con música siempre guardar testimonio y memoria para compartir el viaje y caminar la vida.
Guillermina Cuevas