Los ángeles existen …y tienen nombre
Es el testimonio de Alfredo Muñoz, de niño marcado por el abandono y la violencia que, contra todo pronóstico, fue salvado por personas comunes que le ofrecieron afecto, cobijo y dignidad. Con una gratitud profunda, el autor rinde homenaje a quienes lo abrazaron sin deberlo, mostrando cómo el amor desinteresado puede reconstruir una vida rota.
Nació en una casa donde no lo esperaban. Lo criaron entre ausencias, silencios y golpes. Fue de nadie durante años: sin hogar, sin abrazo, sin nombre que lo cuidara o le diera identidad. Pero, en medio del abandono, aparecieron ellos... Este libro es la memoria viva de un niño violentado que fue encontrando manos, voces y casas que, sin saberlo, lo salvaron. Gente común — una abuela, un velador, una familia que no lo conocía— que le ofreció pan, cama, tiempo... y destino. Hoy Alfredo Muñoz escribe con gratitud feroz. Porque su historia no es solo una historia de sobrevivencia: es un homenaje a todos los que, sin deberlo, lo abrazaron como propio. Los ángeles existen …y tienen nombre es un testimonio crudo, luminoso y profundamente humano sobre lo que el amor desinteresado puede construir donde hubo ruina