Detectives a la caza
Es la hora del recreo y el día está muy nublado, sin embargo, a Julia le gusta mucho porque le da la sensación de que todo el ambiente es muy obscuro e incierto. Para una detective junior como ella, enfrentarse a los enemigos es pan comido. Después de todo, es la única detective de la escuela privada Riñón Sagrado. Pero cuando se prepara para encarar a los peores rivales de la escuela junto a su amigo Sergio, se escucha un grito que viene de la biblioteca. Los niños están seguros de haber escuchado gritar a la Señorita Azafrán, pero cuando llegan a la escena del crimen, la biblioteca está igual que siempre. ¡Pero la Señorita Azafrán no está por ninguna parte!