Quiero ser bailarina, pero…
Quiero ser bailarina, pero… es un cuento infantil que aborda con sensibilidad y humor los temas de la autoestima, la perseverancia y la diversidad. La protagonista, Gina, sueña con ser bailarina, pero al asistir a una academia se desanima al descubrir que todos los alumnos son jirafas: altas, delgadas y con cuellos larguísimos. Al no sentirse como ellas, empieza a creer que no puede cumplir su sueño.
A través de esta historia, Natalia Bennetts Cahue transmite un mensaje relevante: los sueños no dependen del aspecto físico ni de comparaciones con los demás, sino del esfuerzo, la constancia y la confianza en uno mismo. La autora convierte una experiencia de frustración infantil en una lección de resiliencia y autoaceptación.
El encuentro con Rafa –un compañero que también es bailarín– se convierte en el punto de inflexión del relato, recordando que todos comenzamos desde cero y que la práctica hace posible lo que parece inalcanzable. El desenlace celebra la inclusión: al final, animales de todas las especies participan en las clases de ballet, reafirmando que la diversidad enriquece cualquier escenario.