Kokoro no kotoba
Palabras del corazón
El país del sol naciente compartió con el mundo el arte milenario de su
poesía breve. El haiku floreció en el siglo XVII con el monje budista Matsuo Basho, quien tenía como premisa recuperar la naturalidad y sencillez que procede del corazón. El haiku está inspirado en la emoción del momento, el asombro y la conexión con la naturaleza; captura el instante de admiración del poeta a través de la sutileza y austeridad.