El reverso de la postal
Relatos de viaje con humor y corazón
Básicamente, Laura propone el desdoblamiento en forma de texto no histórico, ya que no contrasta con ninguna versión de su vida, desde el juicio ajeno, sino un soliloquio travieso.
El mundo toma la forma en la que Laura lo ve. Si has tenido la suerte de conocerla, reconocerás en sus palabras el preciso énfasis para transmitir con gran soltura su natural desenfado y carácter sarcástico tan propio de su autoanálisis, lo que le da licencia para barrer como un torbellino con todo aquello que queda en su periferia. Nada escapa a su mirada que pueda atesorar para encontrar una buena historia, que pueda reconstruir de fragmentos para transporte de su mano a comprender las diferencias de un mundo previo a una insípida corrección política, en un tiempo no tan lejano en el que las diferencias entre culturas nos permitían asombrarnos y saber más del mundo que podías conocer.
Laura viaja por el orbe siendo solamente ella y eso es suficiente para darle cualquier herramienta para afinar su percepción. Una juventud que hablaba con otras voces.
Laura es una de esas grandes hermanas que uno hace en la vida. Un puente para unir pasado y presente que, más que un puente, es un camino que se ha caminado lentamente.
Andrés Olmos