El camino cristiano a través de la historia
Que hay un camino cristiano es ineludible. Lo testifican las páginas del Nuevo Testamento, lo siguieron las primitivas comunidades cristianas y todos los grandes santos y lo proponen las comunidades neocatecumenales de nuestro tiempo.
Hay un camino "personalizado" que recorre todo aquel que lleva a plenitud la gracia divina recibida, como simiente, en el bautismo. Los Santos son los mejores intérpretes de ese camino existencial del "ser cristianos", "testigos" excepcionales de lo sobrenatural. Se ha impugnado a niveles académicos la antigua teoría de las "vías" o "grados" del camino espiritual. Pero no se puede negar que hay un "más" y un "menos" en el "camino cristiano"; que hay una iniciación, una madurez y una plenitud.
Lo que aquí vamos a recorrer juntos, no es la exploración del camino interiorizado, sino el "camino histórico", es decir, la acumulación de experiencias individuales a través de los siglos. Ver cómo se ha vivido el ideal cristiano en los veinte siglos que nos separan de Jesús de Nazareth, caminante él mismo y compañero de todos los que hacen el camino.