Rolex
Persiguiendo la corona del tiempo
Desde sus primeros años, la corona definió la identidad y la ambición de Rolex. Inspirado en ideas de prestigio y logro, el emblema fue concebido para expresar excelencia sin exceso. Cada uno de sus puntos se ha vinculado a la maestría, la precisión y la recompensa del esfuerzo constante. Según anécdotas persistentes, la corona simboliza un éxito alcanzado mediante el trabajo, no heredado. Con el tiempo, se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la cultura, transmitiendo fiabilidad, innovación y autoridad. Hoy, la corona actúa como una firma silenciosa que une herencia, desempeño y diseño atemporal en cada creación de Rolex.