Cajas chinas
Se llama Cajas Chinas a unos receptáculos que se embonan unos en otros de igual modo que las mucho mejor conocidas Matrioshkas rusas. Si e sta novela se refiere a ellas en su título es porque tres relatos se embonan entre sí del mismo modo. Pero, por ser sucesivos y cambiantes, la figura exige tan sólo ser invocada como imagen o metáfora, ya que no sólo se deslizan el uno en el otro, sino que revierten su transcurso y, por lo mismo, cambian de origen y sentido.
¿Quién escribe o lee e stos relatos divergentes pero enlazados en uno solo? De e sta pregunta, la suma de los tres anhela sugerir una imagen cruda y sarcá stica de nue stro mundillo cultural y de los criterios de calidad y legitimidad que pretenden su stentarlo.