Cuentos contemplativos
Los relatos que estás por leer nacen de encuentros fortuitos y coincidencias casi surrealistas en mundos muy distintos al de mi natal México, mundos observados con ojos curiosos y un corazón tremendamente impresionable. Todos los recuerdos aquí relatados se me adhirieron a la piel como estampas, huelen a arena, a lluvia y saben a distancia; son postales desordenadas, sin cronología ni lógica aparente; son apenas instantes en mi memoria, pero en conjunto, quizá, revelan que, sin importar cuántas veces cambió el paisaje, nuestra casa fue siempre la familia.