Con otros ojos
En estas páginas, la vida cotidiana —un salón de clases, un viaje escolar, un cuarto de internado— se vuelve territorio incierto. Algo tiembla debajo de lo ordinario: la violencia que acecha, el deseo que irrumpe, la culpa que no se nombra, la risa que desarma lo solemne. Los personajes caminan al filo de lo que creen entender y, cuando todo parece estable, una grieta se abre y deja ver lo que normalmente preferimos no mirar.
La prosa de Moisés Zurita Zafra avanza con una cercanía inquietante. A veces es áspera, a veces íntima, a veces irónica hasta el desconcierto; pero siempre está atenta al latido secreto de sus criaturas. En un mismo libro conviven la brutalidad y la ternura, el absurdo y la memoria, el miedo y una obstinada necesidad de seguir de pie.
Leer "Con otros ojos" es aceptar la invitación a cambiar de perspectiva, aunque sea por un instante, y descubrir que la realidad —la nuestra— puede ser más honda, más extraña y más humana de lo que imaginábamos.