México-Guatemala
La frontera porosa
En América Latina, el debate actual gira en torno a la liberalización de los mercados, la integración económica, la transformación —o debilitamiento— de los Estados nacionales y la consolidación de bloques económicos que trascienden las fronteras, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Mercado Común del Sur (Mercosur) y el Mercado Común Centroamericano (MCCA). En este escenario de reconfiguración económica y política, las fronteras no desaparecen, sino que asumen nuevas funciones y significados. La llegada de Donald Trump y su política proteccionista reavivó esta discusión, otorgándole una nueva perspectiva (López e Ixtacuy, 2015).
En el ámbito de las ciencias sociales, el estudio de las fronteras ha cobrado especial relevancia en temas como el desarrollo transfronterizo, la cooperación internacional, las políticas migratorias, la exclusión social y la seguridad nacional. Como concepto y objeto de análisis, las fronteras han despertado un creciente interés en disciplinas como la geografía, la ciencia política, la economía y la sociología. En particular, se ha profundizado en el estudio de aquellas que separan países altamente industrializados de naciones emergentes o en vías de desarrollo, como la frontera norte de México, la más transitada del mundo en términos de cruces legales e ilegales.
En síntesis, México-Guatemala: la frontera porosa es el resultado de años de colaboración entre la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas y el Centro Universitario de Occidente de la Universidad de San Carlos de Guatemala (CUNOC-USAC), junto con académicos de otras instituciones. La obra recopila investigaciones de la UNACH, el Doctorado en Estudios Regionales-UNACH, el Doctorado en Desarrollo Territorial y Problemas Transfronterizos de la USAC, así como de instituciones como El Colegio de México, El Colegio de la Frontera Norte y la Universidad Autónoma Metropolitana.