Un lugar en el mundo
Un día templado entró a la vida de un niño un perro muy juguetón al que llamó Chipo. Ambos se convirtieron en los mejores compañeros de aventuras para descubrir cada rincón hogareño con los juegos que inventaron. La amistad entre ellos creció rápidamente con las vivencias y complicidad de cada día. Pero, ¿cómo convenció el niño a su familia para que dejaran quedarse a Chipo?