25 platillos para entender el mundo
A partir de un recorrido por los cuatro continentes, ofrece historias sobre distintos alimentos, utensilios y platillos de diversos países que revelan el nexo entre política y comida. Estos van desde bebidas como la Coca-Cola, muy consumida en Chiapas debido a las dificultades para acceder al agua potable en ese estado y responsable de que este tenga uno de los niveles de diabetes más altos del mundo, o la papa, hoy fundamental en nuestras mesas, pero durante mucho tiempo considerada comida de animales hasta que en el siglo XVIII la monarquía francesa emprendió una campaña para popularizarla ante las amenazas de hambruna. Estas historias ponen de relieve que lo que consumimos a diario tiene detrás un trasfondo muy rico (tanto en sentido figurado como literal), que trasciende lo meramente gastronómico, y que cada bocado puede convertirse en terreno de disputas de poder que nos hablan también del modo en que nos hemos conformado como sociedad.